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Micromadrismos

Hola, hoy os voy a hablar del nuevo conceto que me acabo de inventar, que igual ya existe, pero me da la gana decir que es mi conceto nuevo. Sí, el conceto, muy Manquiñas en Airbag. Porque el conceto es el conceto, y hay que empezar por ahí. El tema es que llevo días dándole vueltas a una cosa que creo que nos pasa a todas y que al final ha bautizado como micromadrismos, siguiendo la estela de los micromachismos. Y tú, avezada lectora (porque fijo que no me leen más hombres que el padremío y ya) dirás ¿qué coño es eso? Pues eso, hermana mía, es lo que hacemos todas sin darnos cuenta, que es apoderarnos del cuidado de nuestros hijos en detrimento de los padremíos. Aquel “déjame que ya lo hago yo”, “quita que yo voy más rápido”, “haz tú otra cosa que yo lo visto”… y esas fantásticas frases que no han salido de la boca de un personaje del siglo XVIII sino de tu boca, madremía, de la tuya.

Y tú piensas, pero si yo soy la más moderna del mundo mundial, si soy una malamadre (ahora que está tan de moda ser malamadre, you know), si yo estoy más a la izquerda que Fidel Castro, si yo no soy machista… ERROR, lo eres, pero no te das cuentarrrr. Y como yo también he pecado de esto, os haré una lista, de esas que me gustan a mi, de las cosas que solo hago yo con el bebemío (debería empezar a llamarle niñomío ahora que ya tiene 2 añazos???) y que el padremío no hace. Lo he comentado con él, porque la verdad es que somos una familia bastante paritaria, tenemos las tareas repartidas, ninguno de los dos hace más que el otro, por lo menos a propósito, y ¿sabéis qué me dijo? que no lo hacía él porque ya lo había hecho yo. Es decir, que me adelanto a la tarea. Megatriste por dos motivos, porque yo no me doy cuenta de ello y porque él lo aprovecha. Cuidado, que no lo digo con mala intención, si fuera al revés yo también me aprovecharía y no es nada malo.

Ahí va la lista, a ver si a vostrash también os pasa:

  • Cortarle las uñas al bebemío. En dos años el padremío lo ha hecho una vez, se lo he preguntado (un completo, manos y pies, por lo menos). Solo una. En 730 días. Podríamos tener un águila en vez de un hijo. Respuesta, es que ya lo hago yo siempre –> Micromadrismo.
  • Comprar ropa para el bebemío. En estos fantásticos dos años el padremío le ha comprado la friolera de un jersey al bebemío. El resto del tiempo, supongo, creía que iría vestido de aire. Digo yo. No la compra él porque yo tengo mejor gusto (indiscutible, evidentemente) y porque ya la he comprado yo –> Micromadrismo.
  • Comprarle zapatos al bebemío. Lo mismo de lo mismo. Si por él fuera, iría descalzo. Aquí se incluyen los zapatos, las deportivas, las zapatillas de ir por casa, las botas de agua. Simplemente no ha pensado nunca en este tema porque ya lo pienso yo. –> Micromadrismo
  • Programar la comida del bebemío. Como nos debe pasar a todas, el bebemío no come a la misma hora que yo, come exactamente a la hora del vermut, así que los fines de semana siempre nos pilla entre bares, como buenos padremíos que somos. Siempre, absolutamente siempre le preparo yo la comida que hay que llevarse para que no nos pille el toro. Él simplemente no lo hace porque ya lo hago yo –> Micromadrismo.
  • Gestión y cuidado de las tarjetas sanitarias. Son mías, así de simple. Las llevo yo en la cartera. ¿por qué? Porque soy yo la que va al médico con el bebemío. Pero esto no es culpa de nadie, es simplemente que yo tengo las tardes libres y el padremío no. Si fuera al revés, sería a la inversa (espero) –> Micromadrismo obligado por horarios.
  • Decoración, regalos y organización de eventos. No hace falta que me explaye en esto, pero la habitación del bebemío la he organizado y decorado yo, los regalos de navidad, cumpleaños y otros fastos los hago yo y las fiestas del bebemío las monto yo. Directamente creo que al padremío esto no le interesa, y está en su derecho, como a mí no me interesa lo más mínimo… ups, a mi todo lo relacionado con el bebemío me interesa 🙂 –> micromadrismo por placer.
  • Cuando la ropa se queda pequeña… Supongo que el padremío debe pensar que la ropa tiene pies y se va sola a la “Casa de las ropas que se quedan pequeñas”. Eso o es que, ups, lo hago yo. La reviso, la empaqueto, la presto y la que no presto, la guardo en cajas en el pueblo. Mea culpa. Aunque creo que el padremío simplemente no lo ha pensado nunca –> Micromadrismo.
  • Hacer la maleta del bebemío. Es mi territorio. Ni me planteo que la haga él nunca los fines de semana. Esto es el típico micromadrismo, la hago yo porque creo que si la hace él se dejará cosas. Mea culpa. Tengo que cambiar –> Micromadrismo

La lista se podría completar con ir al pediatra, pero es que yo soy la que tiene la tarde libre, con lo cual yo soy quien lo lleva, o ir a clases de yoga, pero es que yo soy la que va a yoga… y así muchas otras actividades. Por otro lado, hay una cosa que yo nunca hago: llevarlo en bicicleta. Será porque la sillita está en la bicicleta del padremío y no en la mía? Hasta aquí, mis reflexiones madremísticas de hoy.

@padremío, sabes que te quiero 😛 Esto no tiene que ver contigo sino con la gestión de las tareas del mundo mundial!

2 comentarios sobre “Micromadrismos

  1. Seguro q si te lo planteas también hay micropadrismos: mirar un acontecimiento deportivo con él, ponerlo a hombros para que vea por encima dea cabeza de los demás, etc.

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