Mis listas

Superpoderes supermadremísticos

Hola, hoy os voy a hablar de los superpoderes de las madres, que es algo que sinceramente no me había parado a pensar jamás, pero ahora que lo pienso, pues sí, es verdá, las madres tenemos superpoderes. Os haré una lista para que vayais reflexionando sobre el tema y, como siempre, os invito a añadir, quitar, criticar, bailar y cantar, porque a una le gusta mucho la farándula. Ahí va la lista:

  • Salud infinita: Las madres NUNCA se ponen enfermas. Supongo que si una madre cae enferma es como si se modificara el batido de las alas de una mariposa en Australia, o algo así… Mi post tiene su origen en este super poder, ya que llevo unas semanitas en que el hijomío y el padremío se han puesto malitos a la vez. Y después cayó la abuelasuya, y el abuelosuyo, y la tíasuya y así sucesivamente. Y oye, yo aquí, bailando la polca como si nada. Pregúntatelo, ¿recuerdas a tu madre enferma algún día de tu infancia? Ajá!
  • Superfuerza: Yo creo que he abierto botes de papilla del súper más cerrados que una válvula de barco. Soy como Hulk pero con las tetas más caídas. Ahí lo dejo.
  • Hiposmia: Osea, incapacidad de oler. No es una tara, es una bendición. A quién no le ha pillado una diarrea de esas que sale del pañal y llega hasta los lóbulos de las orejas. O cacas de dientes ácidas como un limón. O cacas de mocos… Se cambia la ropa y el pañal y andando, y sin vomitar. Dile a un hombre que lo haga. Primero, se quejará hasta el infinito, después pondrá caras de asco y luego estará un mes recordándote cómo cambió al crío cuando se cagó tanto. Menos lobos.
  • Oportunidad: Estar siempre en el momento y lugar adecuados. Puedes esconder las cosas donde quieras, siempre te pillará. Os explicaré una anécdota del padremío. Su madre, la suegramía, le pilló una multa por ir 5 en una moto (en su adolescencia) después de haberla pagado y haberla guardado (un tipo listo) dentro de un póster encima de la cama. Fue entrar ella en la habitación y la multa cayó a sus manos, como si la hubiera estado esperando. Somos unas oportunas de mierda. 🙂
  • Ubicuidad: Hagas lo que hagas, te pillará. Aunque no estés en casa, ella luego lo descubrirá. Así somos. De repente un día tu madre te dice que has cambiado de sitio un cojín, y ya sabes que en verdad lo que está diciendo es que te ha pillado de la partyloca que montaste el finde pasado. Es un hecho, estamos en todas partes y lo sabemos todo.
  • Supermemoria: Esta es un arma de doble filo. En verdad tienes la misma memoria que los demás, lo que pasa es que has desplazado los espacios del cerebro que recuerdan cosas banales con espacios sobre tu bebetuyo. Piénsalo, ¿qué comiste ayer? Ni zorra. ¿A qué hora se levantó ayer tu hijo? Ajáaaaaa
  • Insomnio, o lo que yo llamo, zombismo, o sueñismo. Ser capaz de funcionar como una persona normal habiendo dormido 3 horas es de guapas. Y si esas tres horas no han sido seguidas es de campeonas. Se puede vivir sin dormir, con mala calidad, pero se puede. Y ojo, cuando creas que no puede empeorar, no lo digas en voz alta, porque empeora.
  • Malabarismo: Coge al niño con un brazo, y en la mano llevas la bolsa da compra, las llaves colgadas de un dedo, la targeta de crédito en la boca, en el otro brazo la chaqueta, en la mano un kleenex (con mocos del bebemío, eso siempre), el vaso bebedor del crío, el gorro que no quiere que le pongas y la mochila de la guarde. Ah, y si te queda algún dedo, empujas el carro. Eso es profesionalidad y no lo del Cirque du Soleil.

 

Y como buena malabarista del sueño, aquí ando escribiendo un post más tarde de las 11 de la noche, con el padremío con gripe y el niñomío que no le gusta dormir de noche, haciendo gala de la supersalud porque si yo caigo… pues sería como el Muro de Juego de Tronos, la que se va a liar. Y así esperamos al fin de año, en que solo anhelo que el bebemío duerma más en 2018 y yo me pueda emborrachar un poco, que nunca va mal perder la memoria ni que sea solo un ratito.

Y tú, ¿cuál es tu poder?

Ah, por cierto, feliz Navidad a tod@s, voy tarde, bueno no, porque las madres siempre estamos en el lugar adecuado en el momento justo 🙂

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