Cuerpomío·En la consulta

Yo tenía un dolor de espalda…

Hola, hoy os voy a hablar de la llegada al mundo del bebemío hace 20 días, por sorpresa, tres semanas antes de lo que le tocaba. Porque en mi casa somos así, anormales, no nos gusta hacer las cosas como los demás. Y por eso nadie ha ganado la porra del nacimiento de la fierecilla, ahora conocida como piraña o carpanta, porque beber no sé, pero comer le encanta.

Era jueves 8, festivo en las Españas, y en can lamadremía decidimos pintar la habitación del bebemío. Para concretar, una pared de gris  y el armario empotrado de blanco. Nos fuimos a dormir y pasé una noche rara, con dolor de espalda, pero no en la parte baja de la espalda sino en la de arriba, y como en las costillas también. Total, que a las 8 de la mañana decidí pegarme una ducha e irme al hospital, por siaca.

Total, que una vez allí y explicado mi dolor, me pusieron las correas, me tomaron la tensión, análisis de sangre y de orina. Lo típico. Y pam, tensión por las nubes, analítica mal y, sorpresa, proteína mala en la orina. Preclampsia grave diagnosticada de golpe. Me confirman que me provocan el parto desde ya. Después de unas lágrimas, recupero la compostura y me preparo para conocer al bebemío. Unas horas con dilatadores y pam, otra vez malas noticias, bajada de plaquetas y mala función del hígado. Cesárea de urgencias. Y así llegó al mundo el bebemío 21 días antes (como el programa aquel 21 días 🙂 )

Luego yo tres días a la UCI, sin el bebemío, el horror. Y el bebemío a neonatos, sin la madremía, el horror. Y el padremío parriba y pabajo. Un estrés. Finalmente, tras los días de rigor en cuidados intensivos, me subieron a planta y en dos días a casa. Cómo os lo diría, la habitación del bebemío aún tenía los papeles del día de la pintura. Moraleja, no te confíes, los bebés nacen cuando quieren, o cuando te los sacan! 🙂

Por suerte todo quedó en un susto y mi pequeñín está estupendamente, pequeñín y prematuro, pero sanísimo. Y yo también estoy estupendamente. Atrás quedan esas dudas sobre el plan de parto (ja ja y más ja), sobre los dolores del parto (ni uno tuve!) y sobre cómo preparar la canastilla (ejem ejem). Ahora lo único que quiero es dormir.

Próximamente, la vida rodeada de cacas y pipis, o cómo conseguir que tu bebé no te mee en la cara!

Besos de la mombie, la mamá zombie.

 

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