En la consulta

Ecografías, o ponle imaginación

Hola, hoy os voy a hablar de las ecografías, porque la semana pasada me hice la de las 20 semanas. Oye tú, que aquella sala parecía una nave espacial, con tanta tecnología. Una superpantalla, la sala a oscuras, yo pensaba que en vez de verle la chorrica al bebemío íbamos a despegar hacia la Luna.

Dicho esto, hay algunas cosas que, después de tanto magreo con el gel fresquito ese -que no sé por qué no es calentito-, una se plantea. No mintáis, a no ser que seáis ecógrafas, ni dios sabe qué significan esos dibujos, que ni mis sobrinas en sus mejores tardes de rotuladores.

Solo hay una cosa que me ha quedado clara: si es blanco es hueso y si es negro es líquido. Algo es algo, pero de la espina dorsal no salgo. Si me apuras, los huesicos del brazo si está en modo nadador, pero poco más. Y lo mejor es cuando llega ese momento en que le vas a enseñar la eco a la familia y es que ya no sabes qué foto coger -porque te dan un CD, como si fuera de Bon Jovi-, porque donde crees que está la cabeza, es el culo. Sí, eso me pasa a mi constantemente. Curiosamente, el padremío resulta que lo ve claro. Yo creo que me engaña. Toda la semana enseñando una eco donde yo creía que había un perfil con la nariz y resulta que es la oreja. Eso sí, primero discutimos porque él decía que era la chorrica. A ver, que esto es imposible.

Así que ahí va mi madreconsejo de hoy, si tienes que enseñar una ecografía a alguien: MIENTE. Pero como una perra. O ponle imaginación. Asegúrate de que no es médico, o una rama lejos de la ginecología, y suéltale cualquier cosa. Yo que sé, que se le ve el bazo perfectamente, o que tiene la aorta muy bien, que el riego de los ventrículos está estupendo, o que el fémur le mide lo normal… Total, nadie se entera de nada, nadie de nadie. Que si me dieran un euro por cada vez que he sonreído y he dicho que sí, que lo veía claro en la consulta de la gine, tendría para un vuelo a las Bahamas.

Hasta aquí las reflexiones de hoy, mi primer día de vuelta a ser una madremíatrabajadora. Qué tiempos aquellos (ayer) en los que desayunábamos con playa, comíamos con playa y merendábamos con playa. 🙁

Un comentario sobre “Ecografías, o ponle imaginación

  1. Jajaja ¡pues claro! Nadie se entera de nada! o casi…siempre pensaba en aquel capítulo de friends en el que rachel tampoco veía nada en su ecografía…
    Y luego que nosotras también estamos fatal. Después de las mil y una batallitas con mi útero para poder concebir, hasta que les salían brazos y piernas yo, lo único que veía en las ecos de mis rorros, eran miomas. Juro que eran igualitos a las ecos de los miomas…para mi. El obstetra decía cosas como que el corazón estaba fenomenal y las medidas eran buenas…y yo miraba para el mioma y pensaba…pues vale. El «mioma» crece y ahora eso mola, sí que cambió el cuento…¡y además de verdad!

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